Un upgrade no empieza con un catálogo de componentes, sino con una valoración: ¿qué aporta realmente algo en este equipo concreto y qué sería solo un capricho caro? Se modifica lo que hace mejor al equipo. Nada más.
Intervenimos donde se puede medir y oír: componentes de la ruta de señal y de la alimentación, cableado interno y terminales de conexión, estabilización mecánica contra las resonancias.